Carmen Queralt
Ilustradora

Carmen Queralt es una de la mejores ilustradoras españolas en activo. Aunque puede con lo que le pongan, maneja con maestría el collage. Le pierden las texturas, los fondos, los detalles y un dibujo sencillo y conmovedor. Su estudio es un taller lleno de papeles, de recortes, de miles de lápices y rotuladores. Trabajar con ella es genial porque está abierta a cualquier sugerencia y no descansa hasta que cada detalle está perfecto.

Elena Queralt
Ilustradora

Elena pertenece a la gran saga de los Queralt, aunque sus ilustraciones requieren más espacio. Trazos gruesos, recortes y la misma destreza en la composición pero hay algo en sus dibujos que pide un lienzo de dos por dos. También hay algo más adulto y más experimental que otros ilustradores infantiles. Más poético, más lírico… en fin, mirad su página y lo veis.

Miguel Ordóñez
Ilustrador

Miguel es un gran amigo y casualmente un gran ilustrador. Casualmente para mí y creo que casualmente también para él. Tiene un don, o un truco, o una deformación de las pupilas, que le permite ordenar los objetos en el espacio de forma significativa. Es un parlanchín profesor de cincuenta cosas relacionadas con la ilustración y el diseño pero lo que es ilustrar y diseñar, le sale de dentro. Yo le he visto, se echa para atrás en la silla, guiña un ojo, tuerce el cuello y se toca la cabeza. Eso lo hace cada diez segundos, unas mil veces y después quedan cosas tan chulas como las que hace. Divertidas, modernas, limpísimas y listas para la disparar la imaginación.

Valeria Gallo
Iustradora

Valeria Gallo es una ilustradora mexicana. Es la autora de los dibujos de Pixépolis, un trabajo muy largo y en el que hay que aguantar bastante. Es muy difícil encontrar ilustradores con la calidad de Valeria que al mismo tiempo sean capaces de hacer un trabajo de base, de dibujar por encargo objetos y situaciones concretas durante meses. Pues ahí está Valeria, capaz de dibujar con precisión tres botones rotos y al mismo tiempo capaz de poner el terror en los ojos de una niña.  A mi me recuerda a Delphine Durand que creo que es lo mejor que se puede decir de un ilustrador… incluso de una persona.