foto webAunque nací en Madrid en 1976, creo firmemente que soy de Salamanca y del Mar Menor al mismo tiempo. Y que soy joven, aunque ese es otro tema. Fui a la Escuela de Letras de Madrid y mi novela más seria y ambiciosa se perdió en las entrañas del primer ordenador que compraron mis padres, un PS1 de fondo azul parecido a un cajero automático. Soy sociólogo o periodista, según se mire, aunque para mí una cosa lleva a la otra. De todas formas he tenido muchos trabajos. Una vez, cuando trabajé en una editorial donde hacían libros para colegios y preguntaron por alguien que escribiera, levanté la mano. Y así empecé a escribir cuentos. Primero escribí cuentos de educación emocional dentro de métodos escolares, obras de teatro para primaria, cuentos de unidad. Luego escribí mi primer cuento para librerías. Lo hice con Miguel Ordoñez que es mi amigo más antiguo y por suerte para mí, un ilustrador fenomenal. Desde entonces hemos hecho varios cuentos juntos, el último de un Mamut y un Pingüino que bien podríamos ser nosotros. Ahora hago las dos cosas, publico por mi cuenta y sigo con los cuentos para colegios. En los últimos  años he estado trabajando bastante con los libros de texto de Edelvives, escribiendo sobre monstruos en “Super Pixépolis” y de viajes en el tiempo para un Nubaris del futuro.

Y bueno, de momento es todo lo que ha pasado. Tengo pensado vivir más tiempo y escribir muchas más cosas.